El poker se juega con un mazo de 52 cartas y el número de cartas que se reparte a cada jugador depende de la variante de poker que se juegue. El uso o no de comodines también varía según el tipo de juego y el As es considerada la carta de mayor valor, seguida del Rey, la Reina, la Jota y el resto de las cartas.
En la mayoría de las variantes se comienza con una apuesta inicial, las apuestas de todos los jugadores se colocan en el centro de la mesa y en conjunto se denominan Pozo. Cada vez que es su turno, el jugador tiene cuatro opciones:
Pasar (Pass): es dejar jugar al siguiente jugador. Si todos los jugadores pasan, comienza una nueva mano con nuevas cartas y una nueva apuesta inicial. El pozo se acumula para la siguiente ronda.
Apostar (Call): se apuesta lo suficiente para igualar la apuesta inicial. Por ejemplo, la apuesta inicial es €5 y se sube a €10, el jugador tendrá que apostar otros €5 para igualar y seguir en la mano. Esto seguirá hasta que nadie más suba la apuesta y todos los jugadores igualen o se retiren.
Aumentar (Raise): Para aumentar la apuesta, el jugador primero debe colocar la apuesta inicial para luego agregar la cantidad que desea aumentar (el límite para aumenta la apuesta dependerá de la variante de poker). Por ejemplo, si la apuesta está en €25 y se aumentan otros €25, la apuesta será de €50. Los jugadores que deseen igualar, deberán apostar esa cantidad.
Retirarse (Fold): se trata de retirarse de la partida actual y renunciar al pozo. No es necesario agregar dinero a la apuesta y solo se pierde el dinero que ya se ha apostado. A veces es mejor retirarse que jugar y arriesgarse a perder dinero con una mala mano.
Cada variante de poker tiene un determinado número de rondas de apuestas. La mano más alta al final de las rondas de apuestas se llevará el pozo.






















